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INSTITUTO MÉDICO JURÍDICO DE CARÁCTER PRIVADO

ES UN INSTITUTO MEDICO-JURÍDICO DE CARÁCTER PRIVADO QUE TIENE COMO FIN OBTENER UNA REPARACIÓN INTEGRAL DE LAS PERSONAS QUE HAN SUFRIDO DAÑO CEREBRAL O DAÑO MEDULAR, TANTO POR LA ACCIÓN U OMISIÓN DE UN TERCERO, COMO EN EL ÁMBITO DEL ASEGURAMIENTO DE RIESGOS.

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Las lesiones medulares y el daño cerebral adquirido son situaciones generadoras de múltiples interferencias tanto a nivel personal, como laboral y socio-familiar, por lo que se hace imprescindible el acceso a todos los medios disponibles para intentar mitigar sus efectos y en cualquier caso, mejorar la calidad de vida de quien lo padece y de sus allegados.

Para ello, deben disponer tanto de una red de recursos asistenciales que garanticen el tratamiento multidisciplinar de estos pacientes en fases agudas y subagudas (unidades de cuidados intensivos, servicios de neurología y neurocirugía, unidades de rehabilitación integral), como de un conjunto de recursos sociales que traten de velar para que estos pacientes, mantengan el mayor nivel posible de autonomía, inclusión y participación, y para que sus familiares puedan asumir los cuidados necesarios.

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Especialistas, médicos expertos y juristas especializados

Sin embargo, no es fácil contar con un equipo de especialistas, médicos expertos y juristas especializados comprometidos con implementar todas las herramientas y recursos que en la actualidad tenemos a nuestro alcance. Desde IDACME ponemos a su disposición un grupo humano compuesto por Médicos, Neuropsicólogos, Trabajadores Sociales y Juristas con el objetivo de:

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1)

Activar todos los medios diagnósticos y de evaluación necesarios para que el lesionado con daño cerebral y/o medular reciba el tratamiento médico asistencial más ajustado a su caso, y tras ello, determinar de forma objetiva la realidad y el alcance del daño sufrido ya sea a nivel cerebral o medular.

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2)

Actuar como garantes jurídicos para tutelar la demanda de recursos de cualquier índole encaminados a soportar las necesidades económicas, personales y sociales del lesionado y su familia a la par que avanza en su proceso de recuperación.

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3)

Reclamar a los responsables, agotando las posibilidades extrajudiciales que establece nuestro ordenamiento jurídico, la indemnización más ajustada a la realidad secuelar y funcional de nuestros lesionados y, llegado el caso, defender sus intereses ante el Tribunal competente.