Daño cerebral permanente – Información y tipología

Daño cerebral permanente

23 May Daño cerebral permanente – Información y tipología

El daño cerebral permanente es aquél que se produce cuando existen daños en el cerebro que no pueden ser revertidos. Existen variedad de incidentes que pueden generar este tipo de daños, pero los más comunes se deben al consumo abusivo de sustancias, caídas y accidentes de tráfico.

Existen daños cerebrales con traumatismos leves (MTBI), como conmociones cerebrales que pueden desembocar con el paso del tiempo en un déficit cognitivo, produciendo en el lesionado cambios emocionales y cambios en el comportamiento, pudiendo producir también daños bioquímicos, como aquellos que se producen en las células del cerebro.

Como consecuencia, existen daños leves, que aun siendo catalogados como tal en un principio, pueden evolucionar con el tiempo y causar problemas de aprendizaje o conducta.

¿Qué tipo de secuelas puede ocasionar el daño cerebral permanente?

Las secuelas que puede sufrir cualquier paciente diagnosticado de daño cerebral permanente pueden ser clasificadas en diferentes grupos, como:

  1. Problemas en el nivel de alerta: Puede producirse como consecuencia de un accidente cardiovascular severo o de un Trastorno Craneoencefálico. En este caso, el lesionado sufre una pérdida de conciencia o coma, lo cual ocasiona trastornos del sueño, ausencia de todo tipo de estímulo.
  2. La cognición: La cognición hace un gran trabajo en todo lo que nos rodea, siendo la capacidad de aprendizaje, de reflexionar o de tomar decisiones que están de acuerdo con nuestra razón. Este tipo de secuela producirá en el lesionado problemas y dificultados para descifrar mensajes, para concentrarse, para retener información o incluso, pérdida de la orientación.
  3. Comunicación: Afectación del lenguaje verbal o escrito, el cual suele ser común cuando el lesionado sufre un daño cerebral en el hemisferio dominante, el izquierdo. Este puede ocasionar: Afasia de predominio sensitivo, alexia, afasia de predominio motor, anomia, disartria o disfonía.
  4. Problemas de control motor: Este tipo de daño cerebral permanente suele ser ocasionado como consecuencia de lesiones producidas en las regiones frontales y parietales de ambos hemisferios cerebrales, así como las producidas en el tronco cerebral. Suelen provocar debilidad en la parte contraria al hemisferio lesionado, como por ejemplo: Las hemiplejias, las hemiparesias, la espasticidad, la disfagia, el control de esfínteres o parálisis en miembros.
  5. Problemas con las emociones y con la personalidad: En muchos casos los lesionados que sufren daño cerebral permanente adquirido presentan inestabilidades en las emociones, siendo muy común encontrar pacientes con depresión o pérdida de control frente la risa o el llanto.
  6. Problemas en actividades básicas: Las actividades que realizamos los seres humanos se distinguen entre básicas e instrumentales. Las básicas hacen referencia a aquellas que realizamos diariamente. Los lesionados pueden presentar limitaciones para hacerlas, como vestirse, asearse, controlar sus esfínteres o realizar desplazamientos.
  7. Problemas para recibir información: Todos tenemos cinco sentidos, canales sensoriales que realizan determinadas funciones: Oído, gusto, tacto, vista y olfato. Cuando se produce un daño cerebral permanente, el lesionado puede experimentar pérdidas de alguno de ellos, incluso del equilibrio o de la propiocepción.

En Idacme disponemos de todos los medios para tratar y rehabilitar a pacientes con daño cerebral. Consulte nuestro modelo de atención y nuestra organización.