Daño cerebral permanente – Instituto dacme

Daño cerebral permanente

09 Mar Daño cerebral permanente – Instituto dacme

El daño cerebral permanente es un deterioro neurológico, una alteración soriomotora producida en las estructuras del cerebro, dañándolo seriamente e interrumpiendo o alterando sus funciones sensoriales o motoras que pueden tener consecuencias similares a la parálisis cerebral. Existen dos tipos de daño cerebral, el progresivo y el adquirido.

Daño cerebral permanente progresivo

El daño cerebral permanente progresivo es aquél que sucede como consecuencia de enfermedades, como pueden ser el Alzheimer o la parálisis cerebral infantil.

Daño cerebral permanente adquirido

El daño cerebral permanente adquirido es un daño que se produce de forma repentina, provocando en el cerebro daños debido a causar externas o internas, como por ejemplo un traumatismo craneoencefálico, hemorragias o tumores.

Daño cerebral permanente adquirido – Características

El daño cerebral permanente adquirido son lesiones que se producen de forma aguda en las estructuras cerebrales, dándose en personas que han nacido sin ningún tipo de daño cerebral. Esta causa en el paciente un deterioro a nivel neurológico y permanente, que lo condiciona y limita en numerosos aspectos de su vida diaria.

El daño cerebral permanente adquirido se produce cuando el paciente presenta:

  1. Una lesión que le afecta a una parte o a la totalidad del encéfalo: cerebelo, tronco cerebral y cerebro.
  2. La lesión se produce en pocos días, siendo diagnosticada como aguda.
  3. El paciente presenta una deficiencia que deteriora su capacidad, su funcionamiento y su calidad de vida.
  4. El paciente presenta una deficiencia como consecuencia de una lesión.

Daño cerebral permanente – Diagnóstico y rehabilitación

El diagnóstico de este tipo de lesión se suele realizar mediante Tomografía Computorizada, Resonancia Magnética más una evaluación neurológica por parte de profesionales para poder evaluar los daños menos notables.

La rehabilitación es primordial, poniéndose en marcha en pacientes que sufren esta lesión tanto en fases iniciales como en fases tardías. Se suelen aplicar terapias precoces, específicas, prolongadas e individuales, en función de la lesión que presente el paciente.

La rehabilitación es muy importante para los lesionados, dado que si se incluye en fases precoces los tiempos de estancia hospitalaria y el tratamiento se reduce enormemente en el tiempo.